Smilodon fatalis es la especie norteamericana del género Smilodon. Esta especie era mayor que Smilodon gracilis, pero menor que Smilodon populator. Es la especie más conocida, especialmente por la enorme cantidad de restos en el Rancho la Brea. Su distribución abarcaba desde Canadá a México.
Características[]
De aspecto muy imponente, S. fatalis tenía una robustez bastante mayor a la mayoría de los carnívoros de su tiempo, con potentes patas delanteras equipadas con garras retráctiles de 5 cm para aferrarse bien a la presa. Las patas traseras de S. fatalis eran cortas por lo que no seria un gran corredor, se estima que podía correr una velocidad máxima de 45 km/h. La mordida de S. fatalis era relativamente débil y sólo tenía, aproximadamente el 1/3 de la potencia del de un león africano. Pero esa mordida tan débil la compensaba con esos mortíferos dientes caninos de 18 cm.
Técnicas de Caza[]
Cazaba en solitario, con fuertes patas delanteras tumbaba a la presa e inmovilizaba a sus víctimas con una fuerte flexión de la cabeza permitida por una potente musculatura cervical, perforando la garganta de su presa con sus dientes caninos. La sangre dejaba de llegar al cerebro y la muerte se producía de manera inmediata. No necesitaba, por tanto, una mandíbula tan potente como la de los felinos actuales. Sin embargo en el Rancho la Brea se han encontrado restos dañados con signos de curación que indican que este felino vivía en manada, ya que de haber vivido en solitario, el animal habría muerto rápidamente y el hueso no se habría curado.
Información[]
El "felino Dientes de Sable, comúnmente nombrado "Tigre Dientes de Sable", fue un pariente lejano de los felinos que a principios del siglo XXI sabemos viven en el planeta tierra, al parecer, el gato doméstico es un primo más cercano al tigre, que éste último al Dientes de Sable. Se trata de uno de los últimos felinos cuya estirpe (los Machairodontinae) se extinguió al final de la pasada Edad de Hielo hace unos 10 milenios.
Con 1,2 metros de altura en los ejemplares más grandes, se trata de un animal de dimensiones similares a las del león africano de nuestros días aunque S. fatalis fue mucho más fornido, pesado y corpulento, pudo llegar a los 350 kg de peso y su especie no tenía mucha diferencia de tamaño entre machos y hembras lo que lleva a los científicos a pensar que si S. fatalis vivía en grupos, bien pudo tener comportamientos similares a los del lobo moderno.
Estudios en sus fósiles encontrados en América indican una antigüedad que ronda los 1.6 millones de años, en México al parecer frecuentaba "zonas límite" entre el matorral, pastizal y los bosques tropicales o de coníferas en búsqueda de sus grandes presas como bisontes, camellos, caballos e incluso perezosos gigantes y mamuts con los que luchaba usando toda su fuerza y peso para derribarlos o en lo posible inmovilizarlos y sólo después de eso, usaba sus colmillos de 17 cm de largo para con una mordida en la garganta del animal, cortar algunas arterias importantes y ocasionar su muerte prácticamente al instante. S. fatalis se vió "sobrecalificado" cuando hace 10,000 años los animales grandes se extinguieron, el bisonte se trasladó principalmente a las praderas, el gran gato no pudo adaptarse a comer sólo animales pequeños y entonces su rugido desapareció del planeta.
Galería[]
S. fatalis mirando hacia al horizonte