Noronhomys vespuccii, también conocido como el roedor de Vespucio es una especie extinta de roedor de la familia Cricetidae. Endémica de la isla de Fernando de Noronha en la costa del noreste de Brasil. El explorador italiano Américo Vespucio puede haberlo observado en una vista a Fernando de Noronha en 1503, pero se extinguió poco después, quizás debido a las ratas y ratones exóticos introducidos por los primeros exploradores de la isla. Se han hallado numerosos restos fósiles fragmentarios de este animal, de edad incierta aunque probablemente datan del Holoceno, siendo descubiertos en 1973 y descritos en 1999.
Noronhomys vespuccii era un roedor grande, mayor que la actual rata negra (Rattus rattus). Siendo un miembro de la familia Cricetidae y la subfamilia Sigmodontinae, comparte varias características distintivas con Holochilus y géneros relacionados dentro de la tribu Oryzomyini, incluyendo molares de corona alta con rasgos de la corona simplificados y la presencia de varios bordes en el cráneo que ayudaban a sujetar los músculos masticatorios. Aunque una serie de características sugieren que Holochilus es su pariente más cercano, difiere de este en muchos aspectos y por lo tanto es clasificado en un género aparte, Noronhomys. Sus parientes próximos, incluyendo a Holochilus y Lundomys, están adaptados a un estilo de vida semiacuático, pasando mucho de su tiempo en el agua, pero los rasgos de los huesos de Noronhomys sugieren que este perdió su condición semiacuática después de su llegada a esta isla remota.
Descubrimiento y Origenes[]
Noronhomys ha sido encontrado solo en Fernando de Noronha, un pequeño archipiélago de origen volcánico en la costa noreste de Brasil, que consiste de una isla principal varias otras islas más pequeñas asociadas. La formación del archipiélago, el cuál nunca estuvo conectado al continente, comenzó hace unos 11 millones de años; el volcanismo activo concluyó hace unos 2 millones de años. Restos del Noronhomys han sido encontrados junto con restos de varios reptiles, pájaros, y caracoles, muchos de los cuales también están limitados al archipiélago, en dunas de arena cerca del extremo noreste de la isla principal. La edad de los depósitos es desconocida, pero es probable que sean de finales del Holoceno, a lo mucho de unos cuantos miles de años. El ancestro de Nornhomys puede que haya sido un mamífero semiacuático, similar a los actuales Holochilus o Lundomys, que llegó a Fernando de Noronha por casualidad en un tronco flotante. La morfología de los huesos de las extremidaes de Noronhomys sugiere que el animal no era semiacuático como sus parientes, sino que era terrestre, consistente con su aparición en una pequeña isla, donde los arroyos o estanques son raros o no existen.
Extinción[]
Los relatos de Vespucio sugieren que Noronhomys era común cuando la isla fue visitada por primera vez, pero no fue encontrado por los primeros biológos exploradores de la isla, quienes condujeron su investigación a finales del siglo XIX. Puede que la rata negra y el ratón común (Mus musculus) que fueron introducidos en la isla y se volvieron muy comunes hayan llevado al Noronhomys a la extinción al competir con ellos en forma directa por la comida, depredando Noronhomys recién nacidos, o transmitiendo enfermedades. Otros factores que puede que hayan jugado un rol incluyen la modificación de su hábitat, la introducción de depredadores como gatos (Felis catus), y la depredación por parte de navegantes que pasaban por la isla. Estos mecanismos de extinción son comunes para las especies endémicas de islas. En 1888, Henry Nicholas Ridley ya había sugerido que la rata de Vespucio había sido llevada a la extinción debido a la introducción de la rata negra. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza tiene a la especie como «extinta».