Erythrovenator jacuiensis fue una especie de dinosaurio terópodo basal que vivió hace 233 a 225 millones de años atrás, a finales del Período Triásico, en lo que hoy es Brasil. Hasta la fecha, es considerado uno de los terópodos más primitivos que se conocen, si no el que más.
Su nombre se compone de la palabra en griego antiguo para rojo, erythrós (en referencia al color de las rocas donde fue encontrado), y del latín venator, que se traduce como "cazador". Por otro lado, su epíteto de especie es un homenaje al río Yacuí, localidad en que fue encontrado el holotipo de este dinosaurio.
Características[]
No se conoce mucho sobre la apariencia que habría tenido Eryhtrovenator debido a los pocos restos que se conocen, aunque pareciera que la comunidad científica ha llegado al consenso de que era un terópodo esbelto que pudo haber medido alrededor de dos metros de largo; esta reconstrucción se basa en otros terópodos primitivos y saurisquios basales con los que Erythrovenator habría estado emparentado, como lo serían Eodromaeus, Tawa y los celofísidos.
Comparación de tamaño entre Erythrovenator y un gato doméstico (Crédito: @cisiopurple en DeviantArt)
Si bien no existe registro de filamentos en Eryhtrovenator, su posición como terópodo basal sugiere que lo más probable es que si contara con este tipo de estructuras. Así pues, es posible deducir que Erythrovenator habría mantenido una dieta carnívora, en la que se alimentase de huevos, insectos, pequeños sinápsidos locales como Bonacynodon, Luangwa o Charruodon y reptiles como Clevosaurus e Hyperodapedon. Además de sus posibles presas, Erythrovenator habría convivido con los pseudosuquios Pagosvenator y Prestosuchus, el dicinodonte Stahleckeria, el pararreptil Candelaria y el eucrocópodo Proterochampsa.
Representación de Erythrovenator con filamentos especulativos (Créditos: @Sauriazoicillus en Twitter)
Descubrimiento e investigación[]
Holotipo de Erythrovenator
El holotipo de Erythrovenator fue descubierto en lechos de lutita roja en la Formación Candelária, ubicada en la Cuenca de Paraná, Brasil, y más tarde sería investigado por el paleontólogo Rodrigo Müller, haciendo pública su investigación en el año 2021. Este ejemplar se compone únicamente de la parte proximal (extremo que se une con la cadera) del fémur izquierdo; si bien es bastante poco, este fragmento de fémur poseía una serie de rasgos propios de los terópodos primitivos que también están presentes en los silesaurios y neoterópodos, aunque con ligeras modificaciones, lo que ayudó a Müller a clasificarlo en la base de Theropoda.